¡No más rozaduras! en el área del pañal

Controlar la irritación en la piel no es una labor compleja, te muestro algunos remedios para que digas ¡No más rozaduras! Y puedas curar a tu pequeño, sobre todo si el daño es moderado, para lo cual se recomienda:

Cambiar frecuentemente los pañales del bebé, no permitas que tu bebé lo traiga húmedo o sucio. El mejor tratamiento es mantener la piel limpia y seca.

Lavar cuidadosamente con agua tibia y algodón la parte del cuerpo en contacto con el pañal y permite que se seque; procura evitar el jabón durante los días en que se hagan presentes las rozaduras.

Si el bebé está rozado o irritado de la piel, no utilices toallitas limpiadoras que contengan alcohol, le arderá mucho y después relacionará el cambio de pañal con algo doloroso.

Dile adiós a las rozaduras

Después del baño y de cada cambio de pañal se debe aplicar generosa cantidad de aceite para bebé o pomada que contenga óxido de zinc, petrolato, como capent recomendado por tu pediatra para humectar y evitar que la orina entre en contacto con la piel irritada. Evita el talco. Es mejor usar Maizena, la misma que usas en la cocina. Es muy gentil con la piel del bebé y ¡100% natural!

Permitir la ventilación de la zona dejando al bebé sin pañal cuando sea posible. Mientras lo vigilas, puedes dejarlo sobre su abdomen un rato.

Si usas pañales desechables, deben ser del tamaño indicado para la edad y peso de tu bebé, ya que los muy ajustados suelen provocar rozaduras. Procura no dejarlo demasiado apretado, de manera que pueda circular aire entre éste y la piel del bebé.

Hay casos en que la rozadura es debida a que el bebé es alérgico o tiene piel muy sensible; en tales circunstancias, luego de la evaluación del médico, se puede recomendar un cambio de marca o dejar de utilizar detergente, cuando se trate de pañal de tela.

Las rozaduras necesitan varios días de tratamiento para mejorar y a veces deberás continuar por semanas.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Las rozaduras generalmente se pueden tratar fácilmente y se mejoran a los pocos días de que iniciaste el tratamiento. Pero si observas que la piel de tu bebé no mejora, llama a tu médico.

Algunas veces se puede complicar convirtiéndose en una infección secundaria que requiere otros medicamentos. Siempre llama al pediatra si tu bebé llega a presentar:

-Fiebre,

-Erupción con ámpulas

-La erupción se ha corrido más allá de la zona del pañal

-Hay salida de líquido de las ámpulas

dile adiós a las rozaduras

Los principales padecimientos que se confunden o asocian a rozaduras son:

Impétigo. Es una infección contagiosa producida por bacterias; aparece en el área del pañal, cara y manos en forma de granos y llagas llenas de costras de color miel que pican y se ampollan.

Dermatitis seborreica. Este padecimiento es común en los bebés durante su primer año de vida. Se manifiesta con manchas rojas, ásperas y abultadas cubiertas de escamas gruesas de color blanco o amarillo.

Se produce principalmente en el cuero cabelludo pero puede desarrollarse también en los genitales, ingles y bajo vientre. Cuando aparece este tipo de manchas en el cuero cabelludo, se le denomina costra láctea.

Salpullido. Calor y humedad pueden provocar enrojecimiento y aparición de protuberancias rosadas muy pequeñas, parecidas a las que genera el acné, debido a que la transpiración se acumula en la piel y no logra evaporarse.

Dermatitis perianal: La piel alrededor del ano se encuentra rojiza. Es común en bebés que toman fórmula o aquellos que ya toman alimento.

Cualquiera de estos casos requiere la evaluación del pediatra, por lo que no debes dudar en acudir a él en caso de que el tratamiento de las rozaduras no surta efecto o cuando el bebé se sienta muy mal.

Cuida a tu pequeño

Como ves pueden ser muchos los factores por los cuales tenga una rozadura severa, recuerda siempre visitar a tu pediatra y preguntarle que es lo mejor para tu bebé, recuerda que su piel es más sensible cuando están pequeño.