¿El secreto de la felicidad? Gastar dinero en experiencias, no cosas

La vida en el siglo XXI es una experiencia rápida y orientada al consumidor donde los medios de comunicación nos rodean en todo momento imponiendo la idea de que la felicidad es una cuestión de comprar la casa perfecta, conducir el mejor auto, usar la ropa más moderna y publicar actualizaciones de estado sobre las últimas novedades.

Nos gusta comprar cosas, al menos creemos que lo hacemos. Dispositivos de alta tecnología. Dondequiera que miremos, estamos inundados con el mismo mensaje: “¡COMPRAR, COMPRAR, COMPRAR tu camino a la felicidad!”

Hay una mejor manera de gastar tu dinero y mantener ese sentimiento vivo: ¡Deja de comprar cosas y comienza a comprar experiencias!

Sigue algunos consejos para lograrlo

La emoción de comprar cosas se desvanece rápidamente, pero la alegría y los recuerdos de las experiencias, desde aventuras épicas hasta encuentros diminutos, pueden durar toda la vida.

1. Son las pequeñas cosas

El tamaño no importa. . . en la felicidad. La mayoría de las personas equipa grandes compras con grandes cantidades de felicidad.

Asistir a un concierto o reunirse para tomar una copa son una excelente manera de eliminar el estrés, pasar un buen rato y crear recuerdos duraderos. Pequeños fragmentos de felicidad se acumulan y, cuando se extienden, ¡duran mucho más!

2. Dar es mejor que recibir

Pocas cosas proporcionan un sentido duradero de felicidad y satisfacción como dar a los demás.

En lugar de buscar cosas que puedes comprar para ti, ve a buscar el artículo perfecto para sorprender a tu mejor amigo, padres o pareja.

La experiencia de sorprender a un ser querido con un regalo inesperado no solo le harás el día, sino que te hará sentir muy bien contigo mismo, y esa alegría durará a diferencia de tu entusiasmo temporal con un nuevo reloj.

3. Sentirse bien es verse bien

Sé honesto contigo mismo, ¿esos jeans de $500 te harán feliz mañana? ¿La próxima semana? Tratar de parecer una estrella de cine o un modelo de moda es una tarea costosa.

En lugar de gastar en ropa y joyas para verse mejor, gasta ese dinero en actividades que te harán sentir mejor.

Una membresía de un gimnasio o viajes quincenales al spa es una excelente manera de darse un capricho, desestresarse y salir de una visita sintiéndote renovada y revitalizada, a diferencia de salir de una tienda sintiéndote culpable de gastar demasiado.

4. El aprendizaje dura una vida

Una de las mejores cosas que puedes hacer con el dinero para maximizar el rendimiento, es aprender una nueva habilidad o pasatiempo.

El hecho de aprender una nueva habilidad no solo es divertido y gratificante, sino que también ampliará tus horizontes como persona, y te dará nuevas actividades divertidas en las que podrás obtener satisfacción personal.

Pese a que no todas las experiencias en la vida son agradables, es un hecho que nueve de cada 10 veces es mejor gastar dinero en experiencias y en otras personas que en ti mismo.

Como resultado, es mucho más probable que tengas una felicidad genuina y plena. Así que recuerda: ¿quieres ser feliz? ¡Deja de comprar cosas y comienza a comprar experiencias!